dijous, 28 de maig de 2015

Autoevaluación del aprendizaje cooperativo en mis clases #ABPmooc_INTEF

Comencé trabajando en clase por parejas y después con grupos más grandes y no siempre fue fácil ni las experiencias fueron exitosas porque con clases acostumbradas a estar muchas horas en posición de recibir enseñanza directa esta nueva experiencia la aprovechaban para desahogarse, pero todo era cuestión de hablar con el alumnado y los resultados fueron mejorando. Además de usar aprendizaje cooperativo en el aula fue bastante bien el uso de foros en el aula virtual para fomentar el debate. He de comentar que usar aprendizaje colaborativo implicó cambiar la manera en que introducía los temas. Por ejemplo, en clases de Ciencias -Naturales de Segundo de la ESO nos preguntamos si había que esterilizar a los perros en lugar de hablar directamente de reproducción. Y esto de trabajar en aprendizaje colaborativo nos llevó por iniciativa de un grupo de alumnas a algo mejor: el contacto con expertos. Para tratar está cuestión un grupo de alumnas decidieron entrevistar a una veterinaria, con lo que eran las mismas alumnas las que hacían una socialización rica sin previa planificación del profesor. Similares experiencias pasaron en tercero de la ESO cuando grupos de alumnos y alumnas visitaron panaderías para ver las normas de seguridad que tenían allí (no sólo en el laboratorio escolar hay normas de seguridad) y visitaron un laboratorio de análisis clínicos para compararlos con el laboratorio de química del instituto.


De una experiencia de la que estoy muy satisfecho es cuando probé una técnica colaborativa llamada jigsaw. Esto lo hice a partir de una webquest que diseñé para el tema de los enlaces químicos en primero de bachillerato. La clase estaba separada en grupos de 4 y cada miembro del grupo tenía que prepararse una parte del tema para explicarsela al resto del grupo, para esto trabajaba con expertos del resto de grupos que tenían la misma tarea. Al final todos tenían que saber todo y entre toda la clase creó una página web para estudiar mejor el tema. La experiencia fue mi buena y la repetí dos cursos seguidos con una gran acceptación. Como crítica he de decir que el diseño de la webquest era demasiado académico y no tenía demasiados puntos de enganche para el alumnado. Conectaba muy poco con su día a día. Pero el hecho de hacerles una propuesta diferente fue suficiente para que todo funcionara bien.


En los últimos tres cursos el trabajo cooperativo lo utilizo como consecuencia de utilizar la flipped classroom, Los vídeos casi siempre los hago yo y les explico a los alumnos los puntos básicos del tema. Ellos tienen que venir a clase con los resúmenes o apuntes de los libros y a través del aula virtual preguntan las dudas. La clase comienza con un poco de instrucción directa donde se resuelven las dudas planteadas por el alumnado y después comienzan con el trabajo cooperativo, donde se ayudan para resolver una serie de tareas. Hay alumnos que tienden a buscar rápidamente la ayuda del profesor en vez de intentar resolver las cuestiones con sus compañeros y esto hay que trabajarlo. Depende de la clase la flipped classroom funciona mejor o peor, pero en el peor de los casos me parece mejor que la instrucción directa.


En general estoy satisfecho con el trabajo cooperativo que les propongo al alumnado, aunque en los últimos cursos, desde que trabajo mucho con la flipped classroom echo en falta proponer tareas donde el alumnado tenga que utilizar roles como en el jigsaw y haya mayor interdependencia entre ellos. Esta sin duda es un punto de mejora para el próximo curso, aunque en la flipped classroom, cuando hay personas que no han visto los vídeos resulta que otros miembros de su grupo se convierten en expertos y les explican todo lo necesario para que alcancen con éxito los objetivos esperados. Otro ejemplo de que por mucho que diseñemos las actividades al final cuando el alumnado las aece suyas la mejora es evidente y es cuando pasan las cosas más interesantes.

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